Buscar este blog

martes, 9 de noviembre de 2010

Historias de Cronopios y Famas (Julio Cortázar)





Como los escribas continuarán, los pocos lectores que en el mundo había van a cambiar de oficio y se pondrán también de escribas. Cada vez más los países serán de escribas y de fábricas de papel y tinta, los escribas de día y las máquinas de noche para imprimir el trabajo de los escribas. Primero las bibliotecas desbordarán de las casas, entonces las municipalidades deciden (ya estamos en la cosa) sacrificar los terrenos de juegos infantiles para ampliar las bibliotecas. Después ceden los teatros, las maternidades, los mataderos, las cantinas, los hospitales. Los pobres aprovechan los libros como ladrillos, los pegan con cemento y hacen paredes de libros y viven en cabañas de libros. Entonces pasa que los libros rebasan las ciudades y entran en los campos, van aplastando los trigales y los campos de girasol, apenas si la dirección de vialidad consigue que las rutas queden despejadas entre dos altísimas paredes de libros. A veces una pared cede y hay espantosas catástrofes automovilísticas. Los escribas trabajan sin tregua porque la humanidad respeta las vocaciones, y los impresores llegan ya a orillas del mar. El presidente de la república habla por teléfono con los presidentes de las repúblicas, y propone inteligentemente precipitar al mar el sobrante de libros, lo cual se cumple al mismo tiempo en todas las costas del mundo. Así los escribas siberianos ven sus impresos precipitados al mar glacial, y los escribas indonesios etcétera. Esto permite a los escribas aumentar su producción, porque en la tierra vuelve a haber espacio para almacenar sus libros. No piensan que el mar tiene fondo, y que en el fondo del mar empiezan a amontonarse los impresos, primero en forma de pasta aglutinante, después en forma de pasta consolidante, y por fin como un piso resistente aunque viscoso que sube diariamente algunos metros y que terminar por llegar a la superficie. Entonces muchas aguas invaden muchas tierras, se produce una nueva distribución de continentes y océanos, y presidentes de diversas repúblicas son sustituídos por lagos y penínsulas, presidentes de otras repúblicas ven abrirse inmensos territorios a sus ambiciones etcétera. El agua marina, puesta con tanta violencia a expandirse, se evapora más que antes, o busca reposo mesclándose con los impresos para formar la pasta aglutinante, al punto que un día los capitanes de los barcos de las grandes rutas advierten que los barcos avanzan lentamente, de treinta nudos bajan a veinte, a quince, y los motores jadean y las hélices se deforman. Por fin todos los barcos se detienen en distintos puntos de los mares, atrapados por la pasta, y los escribas del mundo entero escriben millares de impresos explicando el fenómeno y llenos de una gran alegría. Los presidentes y los capitanes deciden convertir los barcos en islas y casinos, el público va a pie sobre los mares de cartón a las islas y casinos donde orquestas típicas y características amenizan el ambiente climatizado y se baila hasta avanzadas horas de la madrugada. Nuevos impresos se amontonan a orillas del mar, pero es imposible meterlos en la pasta, y así crecen murallas de impresos y nacen montañas a orillas de los antiguos mares. Los escribas comprenden que las fábricas de papel y tinta van a quebrar, y escriben con letra cada vez más menuda, aprovechando hasta los rincones más imperceptibles de cada papel. Cuando se termina la tinta escriben con lápiz etcétera; al terminarse el papel escriben en tablas y baldosas etcétera. Empieza a difundirse la costumbre de intercalar un texto en otro para aprovechar las entrelíneas, o se borra con hojas de afeitar las letras impresas para usar de nuevo el papel. Los escribas trabajan lentamente, pero su número es tan inmenso que los impresos separan ya por completo las tierras de los lechos de los antiguos mares. En la tierra vive precariamente la raza de los escribas, condenada a extinguirse, y en el mar están las islas y los casinos o sea los transatlánticos donde se han refugiado los presidentes de las repúblicas, y donde se celebran grandes fiestas y se cambian mensajes de isla a isla, de presidente a presidente, y de capitán a capitán.

lunes, 8 de noviembre de 2010

El es Luke:......Primera Públicación

Ópera Moraleja

        (Cualquier cosa de una noche en que se perdió y retrató la muerte como esté inocente escrito.)

Una bicicleta sonreía con sus grandes ojos como imaginarios, redondos y graciosos, sus labios muy rojos, enormes, parecían de mujer; y paseaba la bicicleta por el cielo en nubes, todo blanquiazul, predecible a la aparición de cualquier caminito largo y multicolor igual al arco iris. Mira a la bicicleta yendo lejos, entre sonidos de pájaro y mariposas. Con vida en movimiento para volar, la bicicletita flotaba en el aire que era igual al paraíso, árboles verdes y nubes resaltando lo rojas que eran la rosas....sol, sol,  lo había débil, derrotado por el inmenso oscuro. El camino se había emprendido tal vez siglos antes porque ahora la bicicletita ha cambiado, ya no sonríe como antes, cuando la conocí, ya no. Tiene los ojos rojos y parece siempre cansada, camina hacia el horizonte llena de dudas, llora y empieza a correr, pedales controlados con viento pero ella huyendo, oscura que no aguanta la luz celestial del arco iris, loca, atormentada la cabeza y corre por el cielo siguiendo el camino que es paraíso y hay cataratas por todo lados, cercando a bicicletita en circulo de cataratas en las que ella se sumerge con ojos cerrados. Lentitud, la lentitud naciendo siempre en todos lados, apareciéndose y plantándose como en jardín, sobreviviendo siempre a todo, culpable de los ojitos de Bicicletita abriéndose con parcimonia pero qué satisfacción, un mundo nuevo y radiante, otra vez corriendo por la primavera del camino largo, lleno de colores y el sol alumbrando primero fuerte y después lento, tan lento que hacia llorar a bicicletita.

sábado, 6 de noviembre de 2010

De la wich, unas cuantas reflexiones



El dinero, que no siempre ayuda para las relaciones humanas, sino que al contrario muchas veces las enreda y complica, ha sido motivo de reflexión desde tiempos inmemoriales. Hay quienes lo consideran "un arma de destrucción masiva", quienes como B. C. Forbes afirman que no sirve para nada (porque eso le habían dicho quienes lo poseían) o quienes como Woody Allen piensan que "el dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que se necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia".
El dinero es también una forma de energía. Desde la época de Einstein, se acepta la idea de que la energía es la base de todo y que lo que percibimos en la vida cotidiana como materia, es en realidad una forma de energía. Sin embargo; la idea de "tener billete" fue siempre un valor enfático en el imaginario popular, alrededor del cual surgen siempre mitos, pensamientos, conductas, frases y palabras que cuando uno las colecciona y analiza como parte de esa especie de registro básico de identificación del usuario lingüístico estándar (en que consiste la jerga), se llega a la conclusión de que no es sencillo ingresar en ella, a pesar que en esa comunidad comunicante donde se invierten los significados y los significantes nos podamos sentir muy cómodos. Antes -por ejemplo-, cuando se hablaba de andar con "la que habla", con la "guitarra" encima, con la música, con la que "baila el mono", nadie le llamaba "maracas" al equivalente en soles, "cheques" a los billetes de diez, pero se difundía sí la idea (y necesidad) de andar "cargado", "cargoso", de andar con "la siempre dulce".
El miedo originado por el hambre y la miseria en que siempre hemos vivido los peruanos habrá sido quien sabe el caldo de cultivo para que surjan paranoias como: "El dinero se acaba, si no lo cuidas te quedarás sin nada", creando la necesidad del ahorro, de ser tacaño también, el miedo a dar y a gastar, hasta el hecho de vivir con el traumático pensamiento de que no es justo recibir todo el dinero que uno merece por su trabajo. Ahí, entre los menos favorecidos, es común hablar de "sencillo", de "luca", de "ripio", de "una china, pe", en tanto se torna inalcanzable referirse a "palos verdes", "mangos", "cocos", "lucas gringas".
La posesión o no posesión del dinero ha dado lugar a la aparición de una serie de palabras que paulatinamente se han incorporado a nuestra habla cotidiana. Al "misio" o "misiazo" de ayer y al "tela" o "telaraña" de hoy, se han sumado los "agujas", los que están "lacios", los que tienen harto "villegas", los "yuppies" y (más melódicamente) los del "bee gees", los "de la wich". En el mundo en que vivimos, el que "la pone" o sea el que "dispara", el que "saca bien", el que "revienta a forro", es un personaje heroico, admirado, digno de imitar. El ser "ficho" implica un irresistible atractivo en la sociedad en que vivimos, una especie de plus de sobriedad y elegancia no siempre notorias, pero muchas veces sí (según sea el caso) escenográficas, dramatúrgicas. Tener "un culo de fichas", "un culo de billete", "plata como cancha", le otorga a su posesionario una imagen de la que no siempre está seguro, lo obliga al "apitucamiento" y a "desmarcarse" de quienes habitan las economías sumergidas, próximas a los recuentos mínimos y a las urgencias máximas.
Podríamos citar aquí una larga lista de adjetivos y términos relacionados con el dinero rescatados de la voz callejera y popular. Leíamos un ensayo sobre la teoría del consumo, nos detuvimos "un toque" para reflexionar sobre el valor del "money" y terminamos escribiendo (haciendo toda una apología) sobre nuestra habla pródiga, el espectáculo colectivo y anónimo que experimentamos en las calles, el "floro" nuestro de cada día. Para comentarios (sin "rocheteau", al punto), pasan "el yara" en el blog; cuándo llegará el día que en que baste clickear sobre esta superficie de papel para que se abra un nuevo enlace, un mundo inextinguible...

(Fuente: Marea Cultural/ Augusto Rubio)

viernes, 5 de noviembre de 2010

Opinión: "Amistad Temporal"

Escribe: Laura Cabezudo - 20 años (Pontificia Universidad Católica del Perú)


“Amistad temporal”  es el boleto de Giancarlo Casusol para emprender el viaje más largo de su vida. El novel escritor peruano de 19 años, nacido en Chimbote, debuta en el universo de las letras con una serie de relatos que nos inserta en las historias de jóvenes, llenos de anhelos y obsesiones, que divagan por el mundo de manera inexperta buscando cumplir sus metas.

En historias contadas a manera de anécdotas, situadas en lugares que van desde la ajena capital, el armario del abuelo hasta tétricas atmósferas llenas de muerte y bajo la forma de descripciones que se fusionan con la esencia del novel protagonista, este libro nos plantea lo irremediable de la vida: a veces se gana, otras se pierde.

Nos encontramos así de frente con lo abrupto del fracaso, la decepción y los infortunios en la vida que entorpecen el camino de los más incautos personajes que no tienen en común más que de ser de espíritu joven, empeñoso y fantasioso; estos ya imaginándose bañados en gloria de repente son devueltos a la realidad ya sea para bien o para mal.”

Nota: "Amistad temporal" se publicó en el año 2007. En diciembre de este año saldrá la segunda edición.

Más información:

Efesios

(Recomendada: "Where I End and You Begin" - Radiohead)


Efesios blasfema sólo con estar presente. Sus injurias han venido siempre cayendo a la intemperie de los conocedores amantes, quienes creen  cosas  que valen la pena vistas desde cualquier posición. Primero papel y después evolución, invadir laptop y oh Efesios!, no más lisuras y no más humo, no más humo. Entran los que quieren conocerlo y se van con los ojos desorbitados, salen del cuarto de Efesios. Lo han leído y lo han comprendido, pero no lo aceptan. No puedes estar acá. Entonces Efesios se va y se esconde en un rincón, desde ahí podrá gritarle al mundo lo que cree, aunque nadie lo escuche porque su rincón está muy alejado del mundo al que se dirige, tal vez esté en otro planeta.


El blog de la revista.